El claustro barroco del Monasterio de San Salvador acoge por primera vez esta emocionante puesta en escena, que recrea episodios de nuestra historia ligados tanto a la fundación de este cenobio como a las vicisitudes vividas por los personajes que están enterrados en su panteón.
Para esta edición, la XXXVIII, hemos previsto algunas modificaciones en la dinámica del espectáculo para aprovechar al máximo las posibilidades que ofrece el claustro, uno de los espacios más singulares del monasterio, cuya configuración actual quedó definida en el siglo XVIII.
La escena previa que tiene lugar en la escalinata sirve de prólogo al espectáculo y de paso es el debut para los niños y niñas que, en pocos años, participarán en la recreación. Dado que nuestras fechas coinciden con el eclipse solar previsto para el 12 de agosto, la escena versará sobre lo que este fenómeno pudo suponer en la Castilla del año 1011.
La experiencia acumulada a lo largo de estos años se enriquece con el vivo interés por parte de los vecinos de seguir colaborando en el proyecto. Esperamos que nuestro trabajo sea de su agrado, disfruten del espectáculo y aprecien nuestra ilusión y entusiasmo por este proyecto que une al pueblo de Oña.
Esta representación no sería posible sin la implicación de los vecinos, colaboradores e instituciones que, año tras año, respaldan este proyecto. Gracias a todos ellos y también al público, la recreación continúa consolidándose como una seña de identidad de nuestra villa.